14 Ago 2018

Si tu objetivo es dedicarte a la fotografía para profesionales tienes que tener claro que, lo realmente importante es ofrecer al cliente imágenes de calidad. No existe receta mágica
para ello, tan solo ver muchas — muchísimas — fotos de aquellos fotógrafos que te inspiren y esforzarte para estudiar, aprender y mejorar día a día.

Porfolio de fotografía para profesionales

A pesar de ello, hay un par de herramientas que te pueden ayudar, como fotógrafo freelance, a tener un mejor control sobre qué trabajos tienen mayor visibilidad. Te hablamos del porfolio, una especie de dossier, donde muestras tus mejores trabajos. Todo para que el cliente potencial pueda hacerse una idea general de cuál es la calidad de tu trabajo. Y cómo te desenvuelves como profesional. Tanto si es en formato físico como en un banco de imágenes digital, ten en cuenta estos consejos.

Sencillez y sobriedad

Tu objetivo principal debe ser el espectador — un posible cliente, no lo olvides —, cuya atención debes dirigir de forma directa hacia tu trabajo. Tu porfolio debe ser sobrio y elegante. Ha de ser digno de fotografía para profesionales, agradable a la vista, pero sin elementos que puedan distorsionar la percepción de tus fotografías o desviar la atención de quien las está viendo. Un diseño sencillo y sin artificios hará que tus fotografías destaquen por sí mismas. Ten en mente la filosofía zen: cuanto más simple y equilibrado, mayor belleza y tranquilidad transmitirás.

Lo mejor de lo mejor

Aunque estés totalmente seguro de que eres un excelente y versátil fotógrafo artístico, no puedes apabullar al espectador con todo tu trabajo. Tu porfolio debe contener tus mejores fotos. Las mejores de verdad. Y es más fácil decirlo que hacerlo, obviamente.

Descartar esa foto de la que estás tan orgulloso o que te costó tanto capturar puede resultar doloroso. Pero, al mismo tiempo, debes ser honesto contigo mismo. La autocrítica es tu mejor aliada porque si esa foto no es suficientemente buena, en el fondo lo sabes. Elige un mínimo de veinte y un máximo de cuarenta fotos realmente superlativas. Los descartes podrás utilizarlos en otro momento o exponerlos en otro soporte diferente.

Sé honesto

La misma honestidad que debes exigirte para elegir y descartar fotografías debe presidir todo tu trabajo. Y eso debe transmitirla tu porfolio. Quien lo vea debe poder percibir cuál es realmente tu motivación, qué te desafía a mejorar cada día.

De manera ideal, el porfolio debe «decir» a quien lo mire por primera vez por qué comenzaste un proyecto determinado, qué es importante para ti y por qué. Para apasionar a alguien con tu trabajo, primero debe apasionarte a ti y tu porfolio debería transmitir esa pasión.

Cuenta una historia

Como sucede con cualquier pase de fotografías, el principal enemigo es el aburrimiento. Ver más de cinco o diez imágenes puede llegar a desmotivar al espectador y hacer que «desconecte». Si quieres que todas las imágenes del porfolio se visionen con atención procura construir y contar una historia con ellas — aunque no pertenezcan a la misma serie —. Con imaginación y creatividad podrás hacer que tus mejores imágenes, además de mostrar tu habilidad como fotógrafo, cuenten «algo más» sobre ti y sobre tu trabajo.

Si no vas a mejorar el silencio, no digas nada

Tu trabajo debe hablar por ti. Si estás presente en el momento en el que enseñas a alguien tu porfolio no deberías tener que decir ni una palabra. O decir muy pocas y sólo si van a aportar información realmente relevante sobre una fotografía en particular. Permite que las imágenes impacten al espectador por su calidad. Tampoco añadas comentarios técnicos o anécdotas sobre cómo tomaste la foto o dónde. Si tus fotografías profesionales son buenas permite que se genere un determinado clima, una «conexión» entre ellas y quien las mira. Cualquier añadido podría estropear una buena primera impresión.

Datos imprescindibles

La mejor foto que hayas hecho hasta ahora debería ser la protagonista de la portada y captar la atención. El porfolio debe concluir con todos los datos de contacto que permitan al espectador localizarte y, con un poco de suerte, contratarte. De manera opcional, las imágenes del porfolio pueden venir acompañadas de la fecha y el lugar donde se tomaron y un título — que puede dar una información valiosa sobre por qué te inspiró en su momento, o qué perseguías al tomarlas —. Que esta información, no obstante, no reste protagonismo a lo que importa: tus mejores fotografías.

Kilfi puede ser tu trampolín para que el gran público o los medios de comunicación puedan conocer tu trabajo. Formar parte de nuestro banco de imágenes te abrirá un buen número de puertas u oportunidades de trabajo. Esa fotografía para profesionales está cada vez más cerca.

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